El duro camino del culturismo femenino

Reportaje |

En la larga carrera hacia la igualdad, la mujer tuvo que desafiar los prejuicios sociales en áreas tan diversas como el trabajo, la cultura, la ciencia o las actividades físicas y deportivas, reservadas para los hombres.

La incorporación de la mujer en el mundo del culturismo no fue fácil. Las primeras mujeres culturistas fueron injustamente consideradas un mero entretenimiento de circo, debido a que su robustez y fortaleza amenazaba la masculinidad de los hombres.

Eran un simple espectáculo, por lo que en la mayoría de las actuaciones las vestían con vestidos y tocados, con la intención de contrariar aun más al espectador. Además, no se les permitía participar en ninguna competición de levantamiento de peso, fuerza o culturismo.

El culturismo es un deporte que consiste en la realización de un programa de entrenamiento con pesas con la intención de desarrollar y controlar la musculatura.

Ahora la situación ha cambiado. A pesar de que ya no son vistas como una anomalía, las mujeres culturistas siguen batallando contra los estereotipos que las catalogan como hombres y que insinúan su falta de feminidad, algo que tiene mucho que ver con el oscuro mundo de los esteroides y los gimnasios.

El culturismo femenino es un deporte muy criticado, sobre todo por las propias mujeres. Así lo denuncia Verónica Gallego, la mujer más musculada de España, campeona amateur de culturismo de Europa y del mundo

Unas señoras por la calle me dijeron que parecía un hombre y me preguntaron qué me pasaba. Yo jamás me atrevería a juzgar a nadie. Algunas mujeres dicen que les doy asco. Me parece increíble que me critiquen las propias mujeres, así no conseguiremos nada. Yo soy una atleta, el cuerpo que exige mi deporte es éste y mi trabajo me cuesta.

Las diferencias entre hombre y mujer son evidentes y claras. Más allá de los aparatos reproductores, existen diferencias biológicas que pueden ser un reto a superar por parte de las mujeres que desean dedicarse al culturismo.

Las mujeres tienen una menor cantidad de masa muscular (un 33% de tejido muscular en mujeres frente a un 44% de tejido muscular en hombres). De igual forma, las mujeres cuentan con una menor contractilidad, así como en general, un menor tono muscular. Esto también viene dado por su mayor tejido adiposo (un 17% en confrontación con el 10% en los hombres).

La clave está es no tomar esto como una limitación. Puede superarse con efectivos entrenamientos y una adecuada rutina y dieta, por lo que no hay nada que realmente marque una diferencia insalvable entre los dos géneros.

Soy una mujer, pero soy fuerte y sanguinaria. Soy femenina, aunque practique culturismo. No entreno día a día para parecerme a un hombre. Hombres y mujeres somos fuertes de maneras distintas. Realmente lo que importa es tener un físico saludable y estar motivada para conseguir tus objetivos.

Donde se encuentran los principales problemas es en el terreno social, ya que a las mujeres más jóvenes les cuesta emprender el camino del deporte, y mucho más del culturismo. Normalmente se relaciona este concepto con la idea estética de que a ninguna mujer le gusta tener un cuerpo que recuerde a un hombre.

Cada vez hay más mujeres que se suman al mundo del culturismo, pero todavía hay poca participación en comparación con la de los hombres. Esto debe ir cambiando poco a poco, con el fin de normalizar socialmente esta práctica deportiva.

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