Reportaje |
Según el informe del Consejo Superior de Deportes sobre licencias y clubes federados de 2017, el número de mujeres federadas aumentó con respecto al año anterior un 8,8%. Con este progresivo aumento año tras año, la totalidad de mujeres deportistas federadas ya suma un 22% del total. Aunque se trata de un cifra baja comparándola con los hombres federados, la historia de la mujer en el deporte ha demostrado que se trata de un gran porcentaje, eso sí, mejorable.
Además, otro de los problemas que presenta en la actualidad el deporte femenino es el de la visibilidad. En la actualidad, según demuestra un informa realizado por la Universidad Carlos III de Madrid, las noticias referentes a la mujer solo se corresponden con un 5% de la prensa deportiva en su totalidad.
Sin embargo, centrándose más en la evolución que ha sufrido la practica del deporte por parte de las mujeres cabe destacar la importancia del programa Universo Mujer, el cual se implantó en el año 2015 para el «desarrollo de la mujer y su evolución personal dentro de la sociedad». El programa integral se basa en la promoción del deporte femenino y de todos los valores que este entraña.
Breve historia del deporte femenino en España
Entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, hasta la Guerra Civil, las mujeres realizaban gran cantidad de deportes, más de los que quizá se podría esperar. Deportes como el esgrima, hockey, natación, pesca, remo, tiro o waterpolo entre muchos otros.
Sin embargo, esta presencia de mujeres en el deporte entrañaba muchos problemas. El principal de ellos es el olvido histórico caracterizado por la presencia de dictaduras. Además, cabe destacar que la mujer se enfrentaba al rechazo de la mayor parte de la sociedad, sobre todo en lo que respecta a deportes que implican el uso de la fuerza o el contacto corporal.
La principal característica de las practicas deportivas de finales del siglo XIX era que estaban dirigidas a la recogida de fondos para fines benéficos, destacando los eventos organizados por la Reina Victoria Eugenia.
Como consecuencia de estos torneos, las mujeres comenzaron a ver que el deporte era un modo de reconocimiento que no encontraban en ningún otro ámbito de la vida. Debido a esto el espíritu deportivo dio un giro más competitivo.
El primer gran logro obtenido por la mujer en el deporte ocurrió en el año 1912. En ese año el comité Olímpico Sueco incluyó la natación en su programa oficial, convirtiéndose así esta disciplina en el primer deporte olímpico femenino.
Pioneras del deporte femenino en España
Hasta la Guerra Civil, durante las décadas de los 20 y los 30, comenzaron a proliferar gran cantidad de clubes deportivos. Muchos de los eventos de esta época eran muy concurridos, el hockey femenino era el deporte rey, llegando a acaparar a más de 3000 espectadores. Además, la prensa daba una mayor visibilidad al deporte femenino, con hasta 250 noticias en un año.
La primera que hay que destacar es a Lili Álvarez. Se trataba de una deportista multidisciplinar. Sin embargo, donde más destacó fue en el tenis, llegando a disputar tres finales de Wimbledon.

Lili Álvarez en un partido de tenis. Fuente: La Vanguardia
Además de practicar otros deportes, también destacó en el esquí, en el que se proclamó campeona de España en 1941 en las modalidades de descenso, eslalon y combinada, superando de esta manera a los hombres participantes. Sin embargo, fue inhabilitada de este deporte tras enfrentarse al comité organizador del campeonato, debido a la discriminación que se realizaba a las mujeres participantes, alegando que «esto no sucede más que en España».
También cabe destacar a Carmen López, «La Bolche». Se trataba de la mejor jugadora del frontenis en España en la década de los 30. Las tenistas fueron las primeras profesionales en España, puesto que los ingresos que generaban eran suficientes como para permitirles tener contratos, en muchos casos, más altos que los de los funcionarios de clase media-alta.
Por último, cabe destacar, entre muchas otras deportistas pioneras de la época, a Faustina Valladolid. Tina, como comúnmente se le llamaba, se aficionó a salir con su novio con la bici. Esta afición de fin de semana se convirtió en habitual, llegando a coger la bici para ir a trabajar.

Durante su vida quiso demostrar que las mujeres podían conseguir tantos objetivos o más que los hombres en el ciclismo, ganando la oposición de federaciones e incluso de multitud de ciclistas. Destaca la prohibición de participar en la VIII Vuelta a Madrid, además, Tina cuenta que les decían que las mujeres debían estar «zurciendo calcetines» o que «no debían salir de la cocina».
Sin embargo, esta situación ha cambiado bastante, aunque no todo lo que cabría esperar. En la actualidad, como ya he comentado al principio, son muchas las mujeres que practican distintas disciplinas deportivas. Fruto de este aumento de participación son los grandiosos logros conseguidos en los últimos tiempos.
Cabe destacar el aumento en la visualización del deporte femenino, todo como consecuencia de esa mayor participación. Hasta ahora se han retransmitido más de 60 partidos de futbol femenino, destacando el partido con más espectadores de la historia entre Atletico de Madrid y Barcelona.
También han sido retransmitidos 29 partidos de la Liga Guerreras Iberdrola de balonmano; 14 de la Liga Iberdrola Voleibol, entre otros grandes deportes como el balonmano, el rubgy, el boxeo o el baloncesto.
Todo ello, sumado a los grandes éxitos cosechados por las deportistas españolas en los últimos tiempos. Carolina Marin, tres veces campeona del mundo, cuatro de Europa y ganadora de la medalla de oro en los JJOO de Río de Janeiro 2016.
También hay que destacar a Ana Carrasco, que hizo historia al convertirse en la primera mujer en ganar un campeonato del mundo de motociclismo en 2018, en la modalidad de Supersport 300, superando al resto de contrincantes, todo hombres.
Por ultimo, para cerrar es trío de campeonas, destaco a Lydia Valentin, que ha conseguido un total de tres medallas olímpicas, destacando el oro conseguido en los JJOO de Londres 2012, tres medallas en campeonatos mundiales, destacando dos oros (2017 y 2018) y 11 medallas en campeonatos europeos, con cuatro oros (2014, 2015, 2017 y 2018), en distintas modalidades de Halterofilia. Como consecuencia de tantos logros fue galardonada con el Premio Nacional del Deporte a la «mejor deportista española del año» 2016.
Estos tres ejemplos son solo una muestra del potencial que demuestran y siguen demostrando las deportistas españolas, que a base de constancia, trabajo y lucha se han convertido en referentes para muchas mujeres y que, además, demuestran día a día que pueden superar a los hombres. Buena prueba de ello es que, a pesar de que tan solo el 22% de deportistas federados son mujeres, desde los JJOO de Londres 2012, las mujeres en España han ganado mas medallas que los hombres, tal como demuestra el siguiente gráfico.
