El rugby femenino bate récords en España

Reportaje |

Hay que remontarse hasta 1891 para tener testimonio por primera vez del rugby femenino, pero esa vez no fue una realidad en el campo, solo un intento de formar un equipo de mujeres en Nueva Zelanda. Después de esto, en países de habla inglesa hay algunos casos aislados de jugadoras, pero hay que volver casi al presente para hablar de rugby femenino a nivel internacional, el primer partido fue en 1982.

Si bien hay equipos de fútbol en todas las localidades, por muy pequeñas que sean, de rugby ya no hay tantas formaciones, y menos si hablamos de equipos femeninos. Un deporte con poca afición en España como es el rugby, pasa aún más desapercibido si son mujeres las que juegan.

En cuanto a la historia del rugby femenino en España, hay ciertas referencias a partidos amistosos entre estudiantes de diferentes universidades en los años 70. Pero no fue hasta 1983 cuando una federación, en este caso la Catalana, reconoció oficialmente un equipo de mujeres. Estas comenzaron a entrenar con el equipo masculino gracias a José Antonio Sancha, profesor de Rugby en el INEF de Barcelona. A partir de ese momento, los equipos femeninos empiezan a surgir en diferentes comunidades de España, y en 1991 ya había 27 distribuidos todo el territorio peninsular.

En cuanto a la evolución en datos, en la temporada 2000/2001 había 746 licencias de jugadoras mayores de 16 años en España, que no aumentaron en el tiempo, sino que en 2005/2006 se dividieron casi a la mitad, 384. Pero a partir de ese año, los datos comenzaron a hincharse llegando a las 5132 licencias que se contabilizaron durante la temporada de 2017/18. Podemos decir que estas licencias se quedan casi en su totalidad en las grandes poblaciones, ya que Cataluña junto a Madrid tienen casi el 50% de las licencias, seguidas de la Comunidad Valencia y Andalucía. En Madrid el rugby femenino crece a grandes velocidades, del 2016 al 2017 las licencias han aumentado un 36%, llegando a las 802. Hay que tener en cuenta que las jugadoras menores de 16 años no entran en las estadísticas.

Para el crecimiento del Rugby femenino en España, la federación lleva a cabo cuatro programas relacionados con el rugby y la mujer: Programa Mujer y Rugby: enfocado a la promoción y formación de la mujer, Programa Mujer, Energía y Rugby: enfocado a la creación de estructuras para elcrecimiento de las jugadoras, Programa Liga: enfocado a potenciar el escenario para que estas jugadoras se desarrollen y  Programa Alta Competición: apoyo a la mejora de jugadoras y técnicas en la altacompetición para potenciar los resultados. En cuanto al Programa de Alta competición ha logrado que las licencias femeninas de este tipo se hayan incrementado en un 43% del 2014 al 2017.

Pese a que las licencias crecen, parece que la mentalidad de la sociedad no tanto, y sigue estancada en viejas ideas. Las jugadoras de rugby se tienen que enfrentar a comentarios discriminatorios y machistas como que «el rugby es un deporte para hombres» y a estereotipos como «si juegas al rugby serás lesbiana» o » un marimacho». Al final, los golpes más duros no se los llevan al jugar, sino que son los que les da la sociedad, poniéndoles barreras.

Pese a esto, las jugadoras siguen esforzándose y superando día tras días las dificultades. Por ejemplo, la final europea de rugby femenino, en la que la selección de rugby española se proclamó heptacampeona de Europa, batió récords, reuniendo a 8.900 espectadores en Madrid. Además, el mejor arbitro de rugby del mundo es la española Alhambra Nuevas, ex jugadora internacional de rugby, y la encargada de dirigir la final de los JJOO de Rio de Janeiro.

El rugby es por si mismo un deporte inclusivo donde tengas el peso o la estatura que tengas hay un papel para ti. Si eres más alta podrás cazar mejor el balón y si tienes más fuerza podrás empujar más en la melier. Por lo tanto, si el propio deporte es así de inclusivo, la sociedad debería dejar de lado tópicos, dejar de verlo como algo exclusivo, porque ni este ni otro deporte tiene género.

Deja un comentario